domingo, 7 de marzo de 2010

Día de la Agricultura Nacional


2 de julio Día de la Agricultura Nacional:

Por: Barbara Pessolano

Asociación Civil de Licenciados en Diagnóstico y Gestión Ambiental (ACLDGA)

difusionac_ldga@yahoo.com.ar

La Agricultura, cuyo significado de la palabra proviene del latín Agri: “campo o tierra de labranza” y Cultūra: “cultivo, crianza”; es una de las ramas económicas más importantes de la Argentina, no sólo satisface la demanda interna sino que además sus productos de exportación constituyen la cuarta parte del valor total de las mercancías que se venden al exterior.

En la Agricultura se engloban los diferentes trabajos de tratamiento del suelo y cultivo de vegetales, comprende todo un conjunto de acciones humanas que transforman ecosistemas naturales con el fin de hacerlos más aptos para el crecimiento de las siembras.

Un estudio divulgado por la revista “Science” reveló que los primeros indicios de agricultura organizada en el continente surgieron en los Andes peruanos hace entre 5.000 y 9.000 años. En la Argentina se considera que nace con las primeras civilizaciones agroalfareras que se establecieron en el noroeste andino desde el siglo XVIII a. C.

A partir de la segunda mitad del siglo XIX d. C. se llevó a cabo un gran proceso de inmigración en nuestro país. La mayoría de los inmigrantes europeos eran agricultores y venían en busca de trabajo. Los inmigrantes europeos introdujeron nuevos métodos de explotación de las tierras, junto a esto hubo una modernización de la infraestructura y de las técnicas, lo que hicieron posible un gran crecimiento la actividad. Desde fines del siglo pasado hasta principios del presente la economía argentina se basó en la exportación de productos “del campo”. El centro de actividades comerciales se ubicaba en la ciudad de Buenos Aires y el Litoral y la importancia del volumen negociable era tal que hacia 1910 nuestro país llegó a ocupar el puesto número once del ordenamiento mundial. En ese entonces, el país era “el granero del mundo”; una nación que tenía su economía orientada hacia el modelo agroexportador y de la cual partían sin cesar grandes cantidades de materias primas hacia el Viejo Mundo.

En la actualidad, la diversificación productiva que caracterizaba al sector primario ha sido desplazada por el proceso de agriculturización que se define como el uso creciente y continuo de las tierras para cultivos agrícolas en lugar de otros usos o usos mixtos. En términos de Navarrete M. la agriculturización también se asocia en la pampa a cambios tecnológicos (maquinaria de siembra directa, manipulación genética de los cultivos, uso de agroquímicos, etc.), intensificación ganadera, expansión de la frontera agropecuaria hacia regiones extra-pampeanas, y fuertemente relacionado con la sostenibilidad, la tendencia hacia el desarrollo de producciones orientadas al monocultivo, principalmente soja.

La falta de planificación territorial, de acciones reguladoras a largo plazo por parte del estado, la dependencia de nuestro país con el mercado externo basada en la exportación de comodities, etc.; ponen en tela de juicio la sustentabilidad de todo el sistema productivo nacional ya que dan lugar a que la expansión agropecuaria hacia zonas marginales (no aptas para el desarrollo de éste tipo de actividades), la tendencia al monocultivo y la actuación de pools de siembra generen procesos de impacto negativo sobre el ambiente: desertificación, deforestación, pérdidas en la cantidad y calidad de suelos, erosión (hídrica y eólica), pobreza y éxodo rural, por mencionar solo algunos.

Finalmente una frase para la reflexión: “No heredamos esta tierra de nuestros antepasados, la tomamos prestada DE nuestros hijos.” Proverbio Sioux.

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